Holarquía

12.02.2014 15:07

HOLARQUÍA.

No se evoluciona mecánicamente.
La evolución del Ser Humano es evolución de su consciencia y la consciencia, no puede evolucionar inconscientemente.
La evolución del Ser Humano es la evolución de su voluntad y la voluntad, no puede evolucionar involuntariamente.
La evolución del Ser Humano es la evolución de su poder de hacer y hacer, no puede ser el resultado de lo que suceda

G. I. GURDJIEFF

Carl Sagan, uno de los astrofísicos más connotados de nuestros tiempos, fue un investigador tenaz de la realidad y de la vida más allá de nuestro planeta. Fue un pensador incansable que ponía a prueba cada uno de los valores y creencias de la sociedad humana. También –y tal vez a raíz de esto último-, fue un ateo militante. Decía con frecuencia: No puedes convencer a un creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencias, están basadas en una enraizada necesidad de creer.

Entre muchos otros, escribió un extraordinario libro: “El mundo y sus demonios. La ciencia como una luz en la oscuridad”. En este libro aparece un pasaje interesante.

“En discusiones teológicas con líderes religiosos, a menudo les pregunto cuál sería su respuesta si la ciencia demostrara la refutación de un dogma de su fe. Cuando se lo planteé al actual Dalai Lama, el decimocuarto, contestó sin dudar ni un momento de un modo muy diferente al de los líderes religiosos conservadores o fundamentalistas. En este caso, dijo, el budismo tibetano tendría que cambiar. ¿Aunque sea realmente un dogma central como (me costó encontrar un ejemplo) la reencarnación?, le pregunté. Aun en este caso, me contestó”

Tensing Gyatso, el décimo cuarto Dalai Lama, en su libro “El universo en un átomo”, insiste en el concepto de la necesidad de cambiar al Budhismo y sus milenarias tradiciones, si la ciencia demuestra fehacientemente que están equivocados algunos (o todos) sus preceptos, pues el Budhismo se basa en la búsqueda y profundización de la verdad. Y de hecho lo está haciendo, dejando de lado algunas concepciones filosóficas ya insostenibles, como la cosmología budista, para adoptar la descripción de la astronomía moderna.

Sobre esta base, toda mi vida he reflexionado profundamente en los fundamentos de las tradiciones espirituales en general. Lo discutí innumerables veces con mis Maestros. Entre todas estas conversaciones, un tema fue recurrente…

La jerarquía.

La jerarquía, como se entiende y aplica en términos sociales hoy día, es definitivamente una herencia de del pasado, de nuestro pasado animal. En los lobos es perfecta, gracias a ella se mantiene la manada y el más fuerte reproduce sus genes para garantizar que esta fortaleza se transmita a sus descendientes. En el pasado humano, ha sido útil en algún momento histórico para evitar la barbarie y la anarquía, pero en resumen, al trasladar este factor instintivo y animal a la sociedad humana, se ha generado más dolor y sufrimiento que consciencia o alegría.

La jerarquía ha sido usada principalmente por las religiones, los militares, los políticos y las élites, siempre para coartar la consciencia e imponer un “orden” que les permita perpetuar sus privilegios. Ha sido un argumento formidable de coacción de la consciencia, haciendo parecer en algunos casos, que se trata en realidad de un orden natural de las cosas, ya sea este, superior, divino, Iniciático.

Según la Real Academia de la Lengua Española: jerarquía. (De hierarquía). f. Gradación de personas, valores o dignidades. || 2. Jerarca. || 3. Orden entre los diversos coros de los ángeles. Por su parte, la enciclopedia Larousse, define la jerarquía, como la clasificación de las funciones, dignidades, poderes en un grupo social de acuerdo a una relación de subordinación y de importancia respectiva. Organización de un conjunto en el que cada elemento es superior al anterior. En otros diccionarios, se expresa como un orden de los elementos según criterios de valor. La jerarquía es la disposición de personas, animales o cualquier otro que conduzca a un sistema de clasificación entre inferior y superior.

Efectivamente, algunas Ordenes Iniciáticas la heredaron, tratando de usar y aplicar lo que son sus mejores cualidades. Pero en este momento histórico, los cambios psicológicos y sociales de la humanidad van a un ritmo vertiginoso, el cual nos rebasa por todos lados. Los cambios conceptuales y de paradigmas culturales en la realidad actual del mundo, son tan radicales, que solo cegándonos podríamos evitar darnos cuenta de la transformación de fondo en la consciencia y la sociedad humana, por lo que algunas herencias de las grandes tradiciones deben actualizarse, renovarse y -en algunos casos-, cambiarse drástica y radicalmente.

En realidad, me parece que es sencillo y no tan traumático como podría parecer. Es ante todo una cuestión de concepción, de paradigma mental. Los conceptos del mundo, de la realidad y de la trascendencia, son los que definen a fin de cuentas nuestras vidas y el impacto de ellas en el mundo.

Entonces, podríamos comenzar por analizar el concepto de HOLARQUÍA.

Es tan solo una palabra, pero puede encerrar un nuevo paradigma cultural, social, espiritual, Iniciático, acorde a la esta nueva era. La holarquía, en su expresión respecto a la Consciencia, no parte de un sentido vertical de la evolución, es más bien de un orden expansivo, que abarca cada vez más (en todas direcciones) y sobre todo, incluyente. Así, deberíamos expresar, en lugar de “desarrollo”, “elevación” o “estado” de consciencia, el concepto de expansión, ampliación o profundización cuando nos referimos precisamente a la evolución de la Consciencia. Es decir, una consciencia holárquica abarca cada vez más, hasta que la dualidad interminable del mundo se va integrando en una percepción de unidad en la diversidad. Justamente lo contrario de la jerarquía convencional, que hace cada vez más más cerrado y estrecho su marco de referencia y deja cada vez más personas fuera.

Holarquía no es lo mismo que “holístico”, en el sentido actual en el newage. Parten sin embargo de un concepto común, el Holón. La traducción más cercana de Holón, al español sería Totalidad. Veamos el concepto de holones según los principales investigadores de la consciencia, tanto aplicable al mundo fenomenológico como al de la consciencia:

  1. El Kosmos está compuesto de holones (todo/parte), que manifiestan dos pulsiones básicas: la totalidad (o identidad) y la parcialidad. La totalidad se manifiesta en el principio de Acción (capacidad de mantener su propia totalidad e identidad). La parcialidad se manifiesta en el principio de Participación (necesidad de hacer parte de un Holón mayor). Estos dos movimientos o capacidades son horizontales. 
  2. Si un holón no consigue mantener su acción o su participación se desintegra en sub-holones. Este es el principio de auto-disolución o involución. Si consigue mantener su acción y participación el holón crea un nuevo principio emergente, que es la auto-trascendencia o evolución, en el que se transforma en un nuevo Holón, que incluye y trasciende al anterior. Estos dos movimientos son verticales.
  3. Los holones emergen o se crean (¿de dónde?, ¿del vacío?, ¿Por qué?), en saltos cuánticos de emergencia creativa. Los nuevos holones emergen creativamente, es decir, manifiestan cualidades nuevas que no tenían los sub-holones que los componen.
  4.  Los holones emergen holárquicamente, es decir, siguiendo una holarquía, de manera que el todo creado (nuevo holón) es mayor que la suma de sus partes (sub-holones), de lo que se deduce que:
  5. Cada holón emergente trasciende e incluye a su o sus predecesores.
  6. El número de niveles existente en una holarquía es denominado profundidad, y el número de holones existentes en cada nivel es denominado extensión. A mayor profundidad, menos extensión, lo que significa que un holón que trasciende e incluye a sus antecesores tiene mayor profundidad, pero menor extensión. La evolución tiende siempre a mayor profundidad y menor extensión. La involución tiende a menor profundidad y mayor extensión.
  7. El Espíritu o Dios se corresponde a la profundidad absoluta y la extensión nula, que a su vez es infinita al incluirlo todo. El espíritu no es un nivel más, ni siquiera el último nivel, ni el más profundo, ya que impregna absolutamente todos los niveles, a la vez que se manifiesta en cada proceso de emergencia o disolución de los holones.
  8. Lo que diferencia a la Holarquía de cualquier Jerarquía es que los holones, independientemente de su grado de evolucion, es decir, de su profundidad y extensión, son unidades de totalidad, es decir, todo-parte: es decir, estamos hablando de nuevo ante un universo fractálico u holográfico.http://rehacersehombres.blogspot.com/2010/12/la-ley-del-tres-y-la-holarquia-una.html

Un sistema de valoración holárquico nos permitiría evaluar la vida real -y su efecto en el mundo- de cada individuo. Así, el ser más incluyente y abierto a la diversidad de ideas, métodos y formas de expresar la trascendencia, sería un parámetro básico de mayor consciencia Holarquica. También por supuesto, la capacidad de unir e inspirar, de mantener un proyecto profundo. Es decir: “Por sus frutos los conoceréis”, como expresó con claridad el Maestre Estrada. O, “Hechos bien hechos”, como decía lo mismo, de otra forma, el Maestre Marcelli. 

La Maestría desde esta perspectiva, es la capacidad de UNIR e inspirar hacia una nueva totalidad más abarcante. Sin dejar a nadie fuera, pero a cada uno en su lugar, dentro de una Holarquía. Recordando siempre que cada individuo, cada consciencia, es un holón, una totalidad en sí mismo, con toda la dignidad que esto implica. O como dice el Budhismo Mahayana: Todos somos Budha. Entonces, el autoritarismo, el sentido mismo de autoridad desaparece y da pie al profundo respeto, al compartir y enriquecernos mutuamente, a la luminosa profundidad integradora. 

La idea es, sobre todo, no canalizar más el pensamiento humano, sino traer libremente a toda la familia humana hacia la posibilidad de que cada cual pueda expresarse a sí mismo en el dominio que desee. 

Serge Raynaud de la Ferriere 

Entiendo que cuando tenemos un paradigma, una creencia muy arraigada, nos cuesta mucho separar éstas de lo que vemos, oímos o leemos y así seguimos interpretando el mundo sobre nuestros esquemas mentales previos. Esto me ha hecho intentar una nueva forma de expresar lo que llega a mi consciencia en esta profunda y permanente indagación.

Sucede que esta propuesta conceptual y paradigmática que es la holarquía, no niega o ataca, sino que incluye la jerarquía y va mucho más allá. Justamente la inclusión, es parte de la esencia de la holarquía, tanto como lo es la exclusión en la jerarquía. 

He diseñado unos gráficos que me permitan expresar mejor este concepto Holónico. Empezaré con una concepción de la realidad muy sensible a los humanos, tan íntima, personal y abstracta que genera dogmas, guerras y revoluciones, ya sean estas militares o culturales: La Religión.

 

En este gráfico, cada cruz representa metafóricamente una de las 41,000 religiones cristianas (según el observatorio cristiano), o mejor dicho, basadas en la figura de Cristo. Así es, el mensaje de Cristo se ha dividido en 41,000 interpretaciones donde cada una de ellas afirma tener la verdad y agregando, por supuesto, que las restantes son sectas. Todas tienen sus jerarquías basadas en conceptos profundos o como simples mecanismos de control. La visión individual de cada una es válida y forma una totalidad de creencias que llenan un vació en la persona. Cada iglesia es un holón en si misma.

Pero desde una visión Holónica,  se aprecia el conjunto “cristianismo”, es decir, todas las iglesias basadas en la figura de Cristo y se valora y respeta cada una de sus manifestaciones e interpretaciones, pues cada una es una totalidad en sí misma, pero sobre todo, “ve” el conjunto como una unidad -el cristianismo-, como una totalidad. Es decir esta visión holónica no solo tolera o acepta, sino que va mucho más allá, integra, une, armoniza. Una persona cristiana debería sentirse en casa en cualquier iglesia cristiana.

Pero sucede que el cristianismo, a pesar de su extensión y multiplicidad es solo una de tantas religiones. En lo que he investigado, nadie se atreve a afirmar cuantas religiones existen actualmente en el mundo. De las más conocidas, todas cuentan al menos con cientos o miles de versiones, divisiones, etc. Así desde un punto de vista holónico podemos hacer el siguiente gráfico:

HOLON
Únicamente por economía del espacio, seleccioné algunas de las religiones más conocidas (cristianismo, islam, judaísmo, hinduismo y orientales -taoístas, budistas, sintoistas-), que en su conjunto forman el Holón Religión como una forma de ver, entender e interpretar el mundo, el universo o lo que está por “encima” de él o de nosotros, los humanos.  La concepción humana de la religión ha creado maravillosas culturas y civilizaciones, tanto como guerras y barbaries. Pero a fin de cuentas, es sólo una forma de explicar o interpretar el universo. Existen muchas otras concepciones humanas que intentan lo mismo. En el siguiente gráfico, incluyo cuatro de las más representativas y que abarcan un universo amplio del autoconocimiento humano y del universo:
 
Este es ya un Holon más amplio, no nos circunscribimos exclusivamente a una forma de ver e interpretar el mundo, intentamos por varias vías, experimentamos diferentes métodos. El Yoga por ejemplo, en su concepción de Yoghismo encaja en este Holón, pues es un método experimental que usa y participa de estas otras cuatro concepciones. Ya no somos solo cristianos o judíos, somos eso y más. Ya no solo somos religiosos o científicos, o artistas, somos eso y más.
Esto es la expansión de la consciencia.

No limitada a un dogma de fe, a una sola concepción sino abierta a una expansión sin fronteras. Tendremos que ir adecuando nuestro lenguaje y concepciones a la realidad avasalladora de la nueva era.

Podemos incluirle a estos gráficos tantas concepciones humanas como deseemos, pues en la consciencia se recrea la totalidad, pues de ella surge.

Ahora, tenemos que pensar estos gráficos en tercera dimensión, en cuarta dimensión, multidimensionalmente, pues en la consciencia, como en el universo no existen los conceptos de “arriba” y “abajo”, “bueno” y “malo”. Esa manera de pensar corresponde a una visión muy limitada. Existe el concepto de abarcar cada vez más y en todas direcciones.

Eso es Consciencia en expansión.

Héctor Marcelli